EL CONGRESO DE LA CIUDAD DE MÉXICO EXHORTA A LA CÁMARA DE DIPUTADOS A QUE CONSIDERE AL FEMINICIDIO COMO DELITO GRAVE

·  La proposición fue planteada por las fracciones parlamentarias de MORENA y el PT, y presentada al Pleno por la diputada Paula Soto, presidenta de la Comisión de Igualdad de Género

Ante el incremento de la violencia contra las mujeres que se registra en el país, el Congreso de la Ciudad de México exhortó a la Cámara de Diputados para considerar al feminicidio, así como al abuso, violencia sexual contra menores y desaparición forzada de personas como delitos graves e incluirlos dentro de los crímenes que ameritan prisión
preventiva.

En votación unánime, el Pleno de la Comisión Permanente del Congreso local aprobó esta proposición, suscrita por la diputada Paula Soto Maldonado, presidenta de la Comisión de Igualdad de Género, y respaldada por los grupos parlamentarios de MORENA y el PT.

“No considerar al feminicidio como delito grave es un paso más hacia el pantano en el que estamos sumergidas. Es por eso que presentamos esta proposición con punto de acuerdo por el que se exhorta a la Cámara de Diputados a que incluya entre los delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa al feminicidio, abuso o violencia sexual contra
menores y delitos en materia de desaparición forzada de personas y desaparición cometida por particulares”, expresó la legisladora.

En este sentido, la diputada Soto recordó las ideas de la activista sudafricana Diana Rusell planteadas en su obra “La política de la violación”, para definir al feminicidio; y aseguró que la violación, lejos de ser una desviación conductual, es una consecuencia predecible de un mecanismo social de opresión, conocido como masculinidad.

“Su idea de feminicidio nos permite nombrar con la fuerza de una sola palabra a un mal que nos aqueja solo por ser quienes somos. Su legado nos permite trazar con claridad los pliegues del odio con el que se nos viola, abusa y asesina”, afirmó la diputada de la fracción parlamentaria de MORENA, en torno a los planteamientos de esta escritora e investigadora feminista.

“La claridad de Rusell arroja luz en un pantano de miseria humana, que nos recuerda que estamos todavía muy lejos de la mejor versión posible de nuestra triste civilización”, señaló.

“En nuestra sociedad no se viola por inclinaciones extrañas de ciertas personas enfermas. En nuestra sociedad nos violan y nos matan porque se nos ve todavía con odio. Los mecanismos sociales para resolver este problema deben ser sensibles frente al hecho de que el odio es el origen del delito; este desprecio proyectado hacia nosotras
es el que causa la muerte de mujeres por hombres, por el simple hecho de ser mujeres”, expresó la legisladora.

Paula Soto aseguró que la misoginia es el elemento fundamental de los feminicidios y que los tipos penales con definiciones neutrales de género no son suficientes, “justo porque no enfrentan al odio que yace en el centro de su ejecución. Nuestra protección exige valentía frente a la violencia, y no solo buenas intenciones”.