ORDEN PÚBLICO SIN RÉGIMEN REPRESOR O LEY “GARROTE”

Por Graciela Tenorio

Durante la comparecencia del nuevo Secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, el diputado Ernesto Alarcón Jiménez subió a tribuna para fijar el posicionamiento del grupo parlamentario del PRI.

Al inicio de su discurso, Alarcón Jiménez, señaló que cuando se ejerce mediocremente el servicio público se puede generar que la gente muera, que se prive de la libertad a niñas y niños, que agredan sexualmente a mujeres y niñas, que la gente que a diario sale de su casa para llevar el sustento a su familia, tenga la incertidumbre de que pueda regresar sin él.

“La catástrofe tiene nombre y apellido, pero no lo voy a mencionar por respeto a todas las víctimas…y hoy el responsable de haber puesto en peligro la capital del país no tiene sanción alguna”.

Esto en clara alusión al secretario saliente. Continúo diciendo que en la fracción del PRI no piden un régimen opresor, o lo que se pudiera entender como ley garrote, pero sí confían en que se ponga orden público, que no se vuelvan a repetir episodios como el que se vivió en la pasada marcha del 2 de octubre donde se trastocaron derechos de terceros que sufrieron lesiones o pérdidas materiales en su patrimonio, sin que los responsables de ésa transgresión fueran sancionados.

Citó la glosa enviada por García Harfuch al Congreso capitalino donde dice: “La seguridad pública es una función del Estado a cargo de la Federación, las entidades federativas y los municipios, cuyos fines son salvaguardar la vida, las libertades, la integridad y el patrimonio de las personas, contribuir a la generación y preservación del orden público y la paz social, que comprende la prevención, investigación y persecución de los delitos, así como la sanción de las infracciones administrativas, acorde a lo dispuesto por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 21, párrafo noveno”.

Por tal motivo expresó su confianza para que, sin ser represores, se ponga orden público, “donde el ejercicio de libertades sea en forma pacífica, y por eso las autoridades administrativas están obligadas a observar y fomentar la armonía en la colectividad”.

Finalizó diciendo que: “Este Congreso confía en usted, pero lo más importante, las y los habitantes de la Ciudad de México depositan en sus manos lo más preciado que tienen, su seguridad y la de sus familias, y esperan resultados inmediatos. Su reto es crear estrategias, implementar acciones y ejecutar políticas que garanticen que millones de mujeres ya no sufran violencia en la calle, para que madres y padres se sientan seguros al caminar con sus hijos por la calle, para que micro y pequeños empresarios, así como comerciantes cuenten con la seguridad para sus negocios, para que la base trabajadora que a diario ocupa el transporte público cuente con la garantía de viajar seguros, y para no mencionar detalles que ya conoce, su reto es garantizar el derecho a la seguridad ciudadana. La fracción parlamentaria del PRI celebra que ahora sí tenemos a un experto en el tema al frente de la Secretaría, no dudamos de sus capacidades, aplaudimos su vocación por la seguridad ciudadana y esperamos que su integración a la Secretaría de Seguridad Ciudadana sea para efectivizar los resultados”.