Desde el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, se trabaja la desactivación del dirigente Juan Ayala

Por Graciela Tenorio

Para nadie de los trabajadores del SUTGCDMX resulta desconocida la aversión que el dirigente de éste, Juan Ayala Rivero, le causa a los nuevos inquilinos del Antiguo Palacio del Ayuntamiento, no tanto por el control que ejerce, sino por la resistencia que ha demostrado tener ante los embates de la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum,  para acabar con las facultades del líder  y derrotarlo en la próxima renovación sindical.

Mucho se habla de que la jefa de gobierno tiene ya “elegido” para sustituir al presidente del sindicato único, siendo el agraciado el Secretario de la Sección 9, Héctor Castelán Moreno, propuesto por el Secretario de la Sección 1, Hugo Alfredo Alonso Ortíz, quien al verse impedido de participar por ser objeto de denuncias penales, pasa la estafeta a su gente de confianza, pero sobre todo, incondicional de Sheinbaum Pardo.

Secretarios del SUTGCDMX en desacuerdo con el doble discurso de la jefa de gobierno, e incluso del presidente constitucional, en cuanto a que en público reprueban una y otra vez la intromisión de gobiernos anteriores en la vida interna de los sindicatos, pero en la realidad tratan de controlar no sólo la función laboral y política, sino también la económica, denuncian a medios de comunicación que actualmente se han destinado de las arcas de la Secretaría de Finanzas de la CDMX, tres millones 700 mil pesos para comprar el favor de 25 Secretarios, entregándoles  un cheque por 100 mil pesos a cada uno; y para 48 Consejeros,  25 mil pesos cada uno. Los cheques son entregados a través de los representantes Jorge Luis Basaldúa y José Luis Martínez,  lo que demuestra que su discurso de austeridad es mera palabrería.

No cabe duda que el poder transforma y trastorna, porque utilizar el poder fáctico que tienen con su investidura, los convierte en lo mismo que tanto criticaron antes de que el pueblo de México les confiara la función pública, la  que debieran desempeñar para el bienestar de todos y todas, pero en lugar de eso, hacen despliegue de todo lo que está a su alcance para destruir lo que costó construir por muchos años: el sindicalismo.

Seguramente veremos más ataques desde el Antiguo Palacio del Ayuntamiento contra todos los que se han atrevido a pensar diferente a su ideología política, seguros estamos que Juan Ayala Rivero, no es el primero ni será el único líder al que tratarán de aniquilar con el pretexto de denuncias o malos manejos de sus facultades y funciones. Pero mientras tanto ¿cómo explica el Gobierno de la Ciudad de México la emisión y entrega de estos cheques? Porque hay que recordarles que las arcas de la Secretaría de Finanzas, contienen ¡recursos públicos! Los cuales, deben ser usados para beneficio de todos los habitantes de ésta gran capital, más no para deshacerse de adversarios políticos.