DESARROLLO URBANO Y RESPETO A LA NATURALEZA, INDIVISIBLES E INDISPENSABLES PARA LA CDMX

En el marco del Día Mundial del Urbanismo, el secretario general del Partido Verde en la Ciudad de México, Carlos Madrazo Silva, anunció que, en conjunto con los representantes de su instituto político en las diferentes demarcaciones de la capital del país, emprenderá una campaña de denuncia ciudadana contra la invasión del suelo de conservación y la edificación de proyectos inmobiliarios que infrinjan las alturas de construcción y las reglas de zonificación.
 
El líder partidista comentó, “vamos a intensificar nuestro trabajo en campo, para que los ciudadanos que detecten en su alcaldía invasiones a suelo de conservación, o construcciones ilegales en su colonia, reciban la orientación legal para realizar la denuncia y dar la lucha legal y así proteger la calidad de vida en su comunidad”.
 
La Organización de Estados Iberoamericanos señala que, “el progreso urbano no consiste en invadir ciegamente los terrenos con la edificación sino edificar conscientemente donde corresponde después de haber asegurado la formación y conservación del espacio en que debe dominar la naturaleza. Facilitando la entrada del aire puro y del sol vivificante al interior de las viviendas y de los barrios que se crean”. En concordancia, el Comité Ejecutivo del Partido Verde en la Ciudad de México, apoya la iniciativa recientemente presentada por la diputada Teresa Ramos Arreola para reformar diversas disposiciones de la Ley de Desarrollo Urbano del Distrito Federal, en materia de protección del suelo de conservación.
 
Madrazo Silva añadió, “el Verde recibe con beneplácito las reformas planteadas a la Ley de Desarrollo Urbano del Distrito Federal, las presentadas por nuestros legisladores y también las postuladas por otras representaciones políticas, mientras estén encaminadas a frenar el crecimiento anárquico y depredador de la mancha urbana, ya que de no apegarse a un desarrollo urbano no sólo legal, también científicamente respaldado, llevaremos al colapso la viabilidad de la CDMX, me refiero a la pérdida de servicios ambientales, como consecuencia de la invasión de áreas naturales protegidas y a la insuficiencia de servicios a causa de la edificación de megaproyectos”.
 
Información del Decreto por el que se aprobó el Programa General de Desarrollo Urbano del Distrito Federal, señala que, la superficie urbanizada de la Zona Metropolitana del Valle de México en 1950 era de 700 km2; en 1970 aumentó a 1,000 km2; en 1990 pasó a 1,500 km2; y en el año 2000 se calcula en 1,800 km2. Asimismo, se estimaba una deforestación promedio anual entre 240 y 500 hectáreas en el entonces Distrito Federal, por tala clandestina, incendios forestales, ocupación irregular y cambios de uso de suelo.
 
“Las cifras marcan una tendencia hacia la desaparición de la naturaleza en la CDMX. La intención de gestionar desde la base social, con la denuncia ciudadana, es detener el avance indiscriminado de la mancha urbana, defender el suelo de conservación, los bosques y parques urbanos; y acabar con la corrupción en el otorgamiento de permisos de construcción y edificaciones indebidas, invito a la población a acercarse al Partido Verde para canalizar las demandas en pro de la protección ambiental y la calidad de vida en la urbe”, concluyó el líder ecologista.