LA MALA EDUCACIÓN RINDE SUS FRUTOS
Por Graciela Tenorio.
Los trabajos en la Asamblea Legislativa han continuado a través de la Diputación Permanente la que, como es conocido, se conforma de representantes de todas las fuerzas políticas existentes en la Ciudad de México para escuchar los planteamientos y las posibles soluciones a los diversos problemas que aquejan a la ciudadanía.
Como debiera de esperarse, este lugar merece el respeto de todos los que integran la legislatura, así como también, de todos los que acudimos a presenciar los trabajos que se realizan.
Sin embargo, en la pasada sesión, surgió la incomodidad e indignación del diputado perredista Raúl Flores García, causada por un joven colaborador del grupo parlamentario de Morena, quién sin medida alguna, hizo mofa y gesticulaciones al encontrarse el legislador en tribuna. Fue desde ahí precisamente, que Flores García exigió el respeto a su persona y al asunto que se estaba tratando, pues no pasó desapercibido para nadie la actitud del joven, ya que se encontraba sentado en primera fila en la curul correspondiente a la diputada Minerva Citlalli Hernández Mora y a un lado del diputado José Alfonso Suárez del Real, ambos del partido Morena.
En entrevista exclusiva con Periódico LEO, el diputado perredista manifestó que no es la primera ocasión que ocurre un incidente así, y que inclusive ha recibido ataques de otros integrantes de ésa fracción parlamentaria.
Como fue el caso con la señorita Contreras, quien desde el interior del mismo Recinto lo atacaba a través de las redes sociales con perfiles falsos y, demostró en su momento, que ella se encontraba en nómina de la Asamblea Legislativa como integrante de Morena por lo que considera, son ataques dirigidos.
Expresó que le parece totalmente inapropiado ocupar una curul para atacar de la forma como se hizo, pues es aceptable estar en desacuerdo, pero inconcebible “la falta de respeto de quien no tiene, ni entiende reglas de política y civilidad para conducirse, además de estar instalados en una irrazonable soberbia, no están atentos a lo que venimos a debatir, lo mínimo que pedimos es respeto”.
Abundó que ellos (morenistas) no tienen elementos para atacarlo, pues a diferencia de Andrés Manuel López Obrador, él no está ligado a ningún contrato que atente contra su reputación y honorabilidad.
“Aunque a ellos les siga pareciendo inconcebible, nunca he tenido un negocio que empañe mi nombre y trayectoria, a pesar de haber colaborado muy de cerca con Alejandro Encinas durante la construcción del segundo piso. A mí sí me preocupa que eso suceda, porque mi familia sí me importa …Alejandra Barrales no se equivoca al decir que Morena limpió al PRD…”
También vimos que el diputado Suárez del Real, se acercó a su curul para preguntarle si se había enojado, al cuestionarlo firme responde: “no es lo mismo enojarse que indignarse, si hubiera hablado de algo que no venía al caso adelante, pero creo que aprovecho la tribuna para situaciones importantes, y en éste caso, para defender mi honra y nombre y no creo que sea motivo de risas como lo hizo este joven de Morena; pero ése es el resultado de la formación y modo de ver la vida de ellos. Hoy les han enseñado que da lo mismo estar un día en contra de Elba Esther y al otro estar con ella; o que está bien que Napoleón Gómez Urrutia les quite sus salarios a los jóvenes mineros que perdieron todo en Pasta de Conchos, les da lo mismo…o propuestas de expulsar a gente del país y/o fusilar…yo no estoy de acuerdo. Es una amalgama de diferencias, de disparidades, eso es lo que tiene con tanto problema a este país”.Raúl flores puntualizó que Morena tardó muy poco tiempo para descomponerse, escasos dos años, “es una descomposición de microondas, con auténticas granjas de apoyos robotizados. Yo defiendo en tribuna con documentos, con pruebas, porque finalmente los traidores se van a la basura de la historia”.
Después de este desagradable suceso, se espera que la siguiente cita sea conducida con mayor civilidad y que las curules del Recinto de Donceles sean ocupadas por quienes se han comprometido a respetar la investidura que la ciudadanía les ha confiado.