viernes, abril 24, 2026
CONGRESO CDMXMORENANoticias

Retiro de escultura del “Chinelo” en Xochimilco, es atentar contra la “memoria, la cultura y la dignidad del pueblo xochimilca”: Dip. Erika Rosales

La madrugada del domingo 6 de abril, la comunidad xochimilca fue sorprendida con la desaparición de una de sus figuras más emblemáticas: la escultura del Chinelo, ubicada en el corazón de Xochimilco. 

Esta acción, realizada sin previo aviso ni consulta a la población, ha causado profunda indignación entre las y los habitantes, al considerar que se atentó contra uno de los símbolos culturales más representativos de la región. 

Ante este hecho, la diputada Erika Rosales Medina, representante del Distrito Local 25 en el Congreso de la Ciudad de México, presentó ante el pleno una proposición con punto de acuerdo de urgente y obvia resolución, mediante la cual exhorta a la titular de la Alcaldía Xochimilco a garantizar la reinstalación inmediata de la escultura del Chinelo en su lugar original, así como a interponer una denuncia formal ante la autoridad competente por su remoción. 

Asimismo, el punto de acuerdo solicita a la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México que, una vez devuelta la escultura a su lugar de origen, inicie el procedimiento para que sea declarada Patrimonio Cultural Urbano de la Ciudad. 

Durante su intervención en tribuna, la legisladora expresó que el retiro de esta obra artística representa una “herida profunda a la memoria, la cultura y la dignidad del pueblo xochimilca”. 

Subrayó que la escultura fue erigida gracias a una donación, sin recurrir a recursos públicos, con el objetivo de honrar una de las tradiciones más queridas de Xochimilco y promover el turismo y la identidad local. 

“La escultura del Chinelo no es solo una figura decorativa. Es símbolo de libertad, mestizaje, alegría y resistencia. Fue colocada para reactivar la economía local y como punto de encuentro para propios y visitantes”, señaló la diputada. 

La población de Xochimilco exige una explicación clara y transparente, así como el regreso de la escultura a su sitio original. 

Para la legisladora, esta acción no puede verse como un hecho menor, sino como una falta grave contra el patrimonio intangible y material de una comunidad que históricamente ha luchado por conservar sus tradiciones frente a la marginación y el olvido.

Foto: Facebook de diputada Erika Rosales