PARA SENTIR EL “VERDADERO ARRAIGO”, LA TITULAR DE LA ALCALDÍA CUAUHTÉMOC, SANDRA CUEVAS, INVITA A DEVELAR LETRAS MONUMENTALES EN TLATELOLCO

La Alcaldesa de Cuauhtémoc, Sandra Cuevas inaugurará las letras monumentales “Tlatelolco” en esta unidad habitacional éste miércoles a las 19:00 horas, cuyos habitantes sienten el verdadero arraigo de haber nacido o vivir en un espacio que ha sido parte de la historia del México que hoy conocemos.

Tal como otros lugares de la ciudad, caminar por los pasillos de esta enorme unidad habitacional es hacer un viaje en la historia desde la época prehispánica hasta nuestros días, cuando Tlatelolco está más vivo que nunca.

Tlatelolco no solo es una de las colonias más antiguas de esta ciudad de México, además representa un ejemplo de supervivencia por las fechas históricas que preceden a esta zona con miles de habitantes en sus 90 edificios, de 102 que llegó a tener.

Esta unidad enclavada en la Alcaldía Cuauhtémoc, representa un sentido de pertenencia para aquellos que aquí nacieron o llegaron a vivir a alguno de sus más de 12 mil departamentos.

Autonombrados Tlatelolcas, los habitantes de estas unidades se reconocen en la historia que data del año 1337, cuando un grupo de mexicas se separa de Tenochtitlan y fundan México-Tlatelolco, donde se mantendría la operación del mercado más grande, no solo de México sino de toda Latinoamérica.

Su nombre en náhuatl se traduce como “Punto Arenoso” tuvo gran auge comercial hasta que fue casi destruido en la caída de Tenochtitlan.

Con esta transformación los comerciantes migraron a la Merced, mientras que sobre las ruinas de Tlatelolco erigieron obras como el Museo de Tecpan, y durante la revolución, el Reclusorio Militar Santiago Tlatelolco.

El renacimiento de Tlatelolco se logra en la década de los 40’s cuando inician las obras del conjunto habitacional Nonoalco-Tlatelolco.

La historia de esta unidad cobra renombre con la masacre de octubre de 1968, en que miles de estudiantes fueron agredidos a tiros en la plaza de las Tres Culturas.

Casi cuarenta años después el nombre de Tlatelolco es noticia de nuevo cuando durante el sismo del 19 de septiembre de 1985 se derrumba el edificio Nuevo León y luego 13 edificios más por los daños sufridos.

Al final permanecen de pie 90 de sus 102 edificios para miles de Tlatelolcas que ven en sus pasillos y muros una historia que les da identidad y un sentido de pertenencia, el orgullo de ser Tlatelolcas.