LA ISLA DE TLILAC SE LLENARÁ DE NUEVO DEL LAMENTO DE “LA LLORONA Y EL ANHELO DE UN ADIÓS”
Por Graciela Tenorio
A partir del 9 de Octubre, el Embarcadero Cuemanco se vestirá de gala para transportar a los amantes de la obra La Llorona a la isla de Tlilac.
Es ahí, entre la zona lacustre de la Alcaldía Xochimilco, donde se realizará la XXVII puesta en escena representativa de la temporada de Día de Muertos.
Ésta iniciativa surge entre agricultores, chinamperos, remeros de trajineras y gente de la propia comunidad Xochimilca, para desarrollar un proyecto, cuya meta es la de ofrecer un espectáculo multidisciplinario que integra música, teatro y danza; lo que resalta los valores y cultura que los Xochimilcas heredaron de sus antepasados; el cual, ofrece la oportunidad de realizar un paseo en Trajinera, por los canales, dentro de un espacio natural y donde sus habitantes se resisten a dejar morir su cultura, sus tradiciones, creencias y celebraciones.
Es gracias a esa tenacidad para conservar las tradiciones, que dentro del marco de esta celebración, tan importante para los mexicanos, el Embarcadero Cuemanco, de la mano del Grupo Artístico NAHUI TEOTLS formado por artistas de varias disciplinas, así como de prestadores de servicios turísticos, y la comunidad, recibe a sus visitantes con esta puesta en escena, basada en la tradicional leyenda de la Llorona.
En éste año, tan atípico, el espectáculo busca recordar o conmemorar un momento histórico de nuestro país, o dar voz a algún hecho actual o sobresaliente que merezca voltear la mirada para recordar, tomar conciencia y acción sobre el mismo, por lo que este año se denomina “LA LLORONA, EL ANHELO DE UN ADIÓS”; temporada dedicada a la memoria de todos aquellos que se han ido sin tener la oportunidad de despedirse, aquellos a los que no pudimos acompañar ni brindar ofrendas y honores ante su partida y a los que vivimos con su ausencia y con el anhelo de al menos poder decir adiós.
“LA LLORONA, EL ANHELO DE UN ADIÓS”; está conformada por música contemporánea con instrumentos modernos y prehispánicos, cantos en náhuatl, danza prehispánica de tradición y teatro, teniendo como escenario natural la zona chinampera de Xochimilco en la entrañable Laguna de Tlilac, lugar único en el mundo dónde todos los elementos como el agua de los canales, el viento nocturno, los sonidos de las aves y el soplar del viento entre los ahuejotes, son el marco perfecto para remontarnos a un México que fue y seguirá presente en Xochimilco, que con sus canales y chinampas, es un espejo al pasado, una oportunidad de mirar hacia atrás.
Debido a la Pandemia de Covid-19 se han adoptado protocolos sanitarios para la realización de los eventos al aire libre, los cuales se llevaran a cabo de manera puntual para garantizar la seguridad de visitantes, prestadores de servicios, turísticos y elenco, las medidas básicas son:
– Uso obligatorio de cubrebocas (tapando nariz y boca)
– Lavado constante de manos y/o uso de gel antibacterial al 70% de alcohol
– Acceso a gel antibacterial en trajineras
– Sana Distancia en filas de acceso y trajineras
– Capacidad de 12 personas por trajinera
– Limpieza y satinización de trajineras en cada servicio
Todas estas medidas están determinadas de acuerdo al color de semáforo epidemiológico del Gobierno de la CDMX.
Los servicios con los que podrás contar son:
– Amplio estacionamiento
– Alimentos (Embarcadero y lugar del evento).
– Servicio Médico y Baños limpios y sanitizados (embarcadero y lugar del evento)
Para disfrutar esta inigualable experiencia, se recomienda:
– Llevar ropa abrigadora (chamarras, gorros, guantes, cobijas, etc.)
– Repelente de Mosquitos
– Es necesario llegar 1 HORA ANTES de la función para abordaje de trajinera.
Los boletos ya están a la venta en la Taquilla del Embarcadero Cuemanco (Lunes a domingo de 10:00 am a 6:00 p.m.). En cualquier terminal TICKETMASTER o en Mix-up, Liverpool, Soriana, Mega Soriana, Gandhi, Innvictus.
Es una gran oportunidad para disfrutar la puesta en escena multipremiada y reconocida con los sonidos ancestrales que forman parte de nuestra identidad mestiza, pero sobre todo, por ése lamento que duele, que espera y anhela, ¡un adiós!