Desde el Congreso CDMX, piden a PAOT y Alcaldía Xochimilco investiguen y sancionen a establecimiento que maltrata animales
- Comisión de Bienestar animal del Congreso CDMX analiza exhorto a las autoridades, por maltrato sistemático. Recientemente se denunció el caso de un caballo al que le fue mutilada la lengua por maltrato, pero ni el entrenador ni el establecimiento asumen la responsabilidad de su cuidado futuro.
La Comisión de Bienestar Animal se encargará de dictaminar el punto de acuerdo presentado por el diputado de Morena, Nazario Norberto Sánchez, cuyo fin es investigar el caso de maltrato denunciado por vecinos de la Alcaldía Xochimilco en el establecimiento Rancho La Joya, donde presuntamente se suscitó un caso de lesiones a un caballo y los encargados se niegan a asumir la responsabilidad.
La propuesta quedó como “Se exhorta respetuosamente a la persona titular de la Procuraduría Ambiental Y De Ordenamiento Territorial, Mtra. Mariana Boy Tamborell, y a la persona titular de la Alcaldía Xochimilco, Lic. José Carlos Acosta Ruiz, a efecto de que de oficio investiguen y en su caso sancionen al establecimiento mercantil denominado “Rancho La Joya”, ubicado en Santa María Tepepan, Xochimilco, 16020, Ciudad de México, CDMX, por posibles actos de maltrato animal”.
Se explicó que dicho establecimiento se dedica actualmente al adiestramiento y arrendamiento de equinos y servicios de enseñanza de Charrería, pero que en reiteradas ocasiones han existido denuncias por maltrato a los animales que tiene para arrendamiento, así como aquellos en los que a través de contratos privados los “adiestran”, para concursos deportivos.
Nazario Norberto explicó que vecinos de la demarcación se acercaron para denunciarle una situación de meses recientes, en donde un cliente acudió a visitar a su animal con la intención de verificar su estado de salud y condiciones de estancia, ya que había sido informado que su equino habría sufrido diversas lesiones que en su momento supuestamente fueron atendidas de manera oportuna por el médico veterinario del propio establecimiento. Sin embargo, el quejoso constató que la lengua del animal fue trozada con el “freno” metálico que se les coloca a los caballos para controlar su avance, sin que esa lesión le fuera informada oportunamente al dueño del caballo, sino que la constató hasta el momento de la inspección.
“Así, al cuestionar el cliente al entrenador sobre dicha situación, éste le contestó que la lesión la había provocado uno de los auxiliares de éste último, sin embargo, manifestó que no se podría responsabilizar a nadie sobre dicho evento, puesto que son “algunos riesgos que se corren”, lo que resulta a todas luces una falsedad, pues la única forma de que se troce la lengua de esa manera, es que el animal haya sido maltratado, es decir, jalones excesivos al freno, o con exceso de fuerza. Aunado a lo anterior, el establecimiento decidió no hacerse responsable del daño, provocando sobre todo una lesión al animal de imposible reparación, que en su momento puede repercutir en su calidad de vida”.
Al punto de acuerdo se suscribieron los diputados Elizabeth Mateos Hernández, del Partido Asociación Parlamentaria de Mujeres Demócratas y de Morena, Christian Moctezuma González.