ACTO DE JUSTICIA HISTÓRICA; DECLARAR LA MARCHA DEL ORGULLO LGBTTTI COMO PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL: DIP. ALBERTO VANEGAS
El Congreso de la Ciudad de México exhortó a la Secretaría de Cultura local para que lleve a cabo las gestiones necesarias para que se pueda emitir la declaratoria de Patrimonio Cultural Inmaterial a la Marcha del Orgullo LGBTTTI.
La proposición con punto de acuerdo de urgente y obvia resolución corrió a cargo de los legisladores Alberto Vanegas Arenas y Miguel Ángel Macedo Escartín.
“En las últimas décadas, hemos sido testigos de una transformación social y cultural impulsada por diversos movimientos ciudadanos y políticos que han luchado por el reconocimiento y la garantía plena de los Derechos Humanos.
“La Ciudad de México fue pionera pues desde la década de los 70 se conformó el Frente de Liberación Homosexual, integrado por estudiantes, artistas e intelectuales de gran relevancia como Luis González de Alba, Nancy Cárdenas y Carlos Monsiváis”, aseveró el legislador Alberto Vanegas.
A la lucha por la exigencia de derechos para las personas de todas las identidades sexuales se sumaros grupos y activistas cuya labor ayudó que sus demandas fueran escuchadas por todos los sectores de la sociedad.
Así, el 28 de junio de 1979 se llevó a cabo la Marcha del Orgullo Homosexual, convocada por el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria y el Grupo Lambda de Liberación Homosexual.
Esta expresión cívico-política dio paso a la Marcha del Orgullo LGBTTTI, que se ha consolidado como uno de los movimientos cívicos más significativos de la historia reciente, al ser una manifestación política, cultural y comunitaria, que ha transformado no solo la conciencia pública, sino también el entramado legal y normativo de la capital.
“Gracias a esta lucha hoy contamos con figuras como el matrimonio igualitario, la adopción homoparental, el reconocimiento de las identidades de género en documentos oficiales, y más recientemente, el reconocimiento legal de las identidades no binarias.
“No obstante, no deben entenderse como conquistas definitivas. Aún persisten violencias estructurales, crímenes de odio, discriminación en el ámbito laboral, educativo, de salud, y una invisibilización constante de las diversidades más interseccionales: personas trans, no binarias, racializadas, con discapacidad o en situación de calle”, añadió.
La Marcha del Orgullo LGBTTTI también ha sido una plataforma cultural que redefine permanentemente los espacios públicos como territorios de libertad, celebración y disidencia, argumentaron los legisladores proponentes.
“En cada edición se expresan manifestaciones artísticas, performances, consignas políticas, cuerpos no normados y nuevas narrativas que rompen con la hegemonía cisheteropatriarcal.
Por ello, declarar a esta manifestación como Patrimonio Cultural Intangible es un acto de justicia histórica, reconocimiento público y protección institucional para asegurar su continuidad, autenticidad y promoción como bien colectivo”, finalizó Vanegas.