sábado, mayo 2, 2026
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ANTE TRAGEDIAS, AVERÍAS Y DIVERSOS EVENTOS QUE ALTERAN LA SEGURIDAD DE LOS USUARIOS, EL INVEA DEBE VERIFICAR INSTALACIONES DEL STC METRO: DIP. ROYFID TORRES

  • Se le debe dotar de atribuciones al Instituto para garantizar la seguridad de los millones de usuarios; realizamos un diagnóstico que confirma una recomendación de la Comisión de Derechos Humanos capitalina en 2016

Ante las tragedias, averías y eventos que ocurren cotidianamente en las instalaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro, el legislador ciudadano Royfid Torres González solicitó modificar los incisos E, F y G Numeral 1, Apartado A del Artículo 14 de la Ley del Instituto de Verificación Administrativa de la Ciudad de México (INVEA), para que pueda realizar recorridos y supervisar las condiciones de las instalaciones y vagones que utilizan millones de usuarios diariamente.

A través de una iniciativa con proyecto de decreto, el representante de la Bancada Naranja recordó que esta intervención es posible y urgente, pues es necesario garantizar la seguridad de los habitantes que utilizan el Metro e, incluso, existen antecedentes para ello, como la recomendación 14/2016 realizada por la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, hoy CDMX, emitida en dicho año. 

“Dicha recomendación fue dirigida al Sistema de Transporte Colectivo como Autoridad Responsable, por los actos constitutivos de violación al derecho a un nivel de vida adecuado y derecho humano a la movilidad en relación al transporte público, por lo que la presente iniciativa tiene por objeto involucrar y facultar al Instituto de Verificación Administrativa de la Ciudad de México para que recaiga en su ámbito de competencia realizar visitas para supervisar el debido cumplimiento de los objetivos para los que se creó el Metro”, sostuvo.

En el uso de la tribuna, el coordinador de la Asociación Parlamentaria Ciudadana recordó que hace 54 años fue inaugurado el Metro, por lo que es normal el desgaste de sus instalaciones, por lo que dista de ser ese icono de vanguardia y modernidad que representó; sin embargo, los eventos que desde hace décadas ocurren es algo que se debió prever y por ello las verificaciones son necesarias.

“El desgaste de la estructura física no es atípico, la avería de instalaciones, mayores y menores es algo para lo cual se debió estar preparado, pues desde hace diez años a la fecha podemos enumerar una serie de eventos que han afectado directamente a las y los ciudadanos y ése es el meollo de nuestra propuesta: los derechos que todxs debemos tener garantizados en nuestros desplazamientos y eso es lo que buscamos en Movimiento Ciudadano con esta propuesta donde ponemos a las personas al centro y al frente sus causas”, indicó.

Torres González enfatizó que los siniestros ocurridos son consecuencia de la falta de mantenimiento a la infraestructura, de protocolos y sistemas de seguridad obsoletos; del error humano o la falta de capacitación de los operadores, lo que genera una percepción negativa en las personas usuarias del que podría ser el medio más barato, eficiente y cómodo para casi 9 millones de habitantes.

El representante por Movimiento Ciudadano comentó que el incremento en la tarifa de 3 a 5 en 2013 fue con el fin de mantener un equilibrio entre los costos de operación y la calidad en el servicio, por lo que se realizó la revisión del número de policías al interior de las estaciones, el funcionamiento de escaleras eléctricas, lámparas y vagones y el estado de las vías, reportando retrasos en la salida de los trenes, sobredemanda en las estaciones y condiciones de la infraestructura de las estaciones con la presencia de humedad y filtraciones. 

Tres años después de ese aumento, recapituló el legislador, la Comisión de Derechos Humanos confirmó que las mejoras no eran perceptibles ya que los usuarios continúan sus traslados sin ventilación y vagones saturados, transbordan y transitan en espacios físicos deteriorados principalmente en razón de la falta de mantenimiento, desgaste y uso constante, aunado a la antigüedad de la infraestructura que oscila entre las tres o cuatro décadas de uso continuo, así como a la inconstante inyección de recursos públicos, indispensables para mantener la red.

“Este diagnóstico fue confirmado en un ejercicio ciudadano realizado hace unos días, donde se platicó con más de 200 personas que usan cotidianamente el Metro, destacando que lo usan porque es rápido, de bajo costo y cercano a sus hogares, pero también reportaron largos tiempos de espera, saturación de las estaciones, andenes y vagones; apagones e incendios recurrentes”, dijo. 

Torres González añadió que el STC carece de infraestructura inclusiva para personas con discapacidad o con movilidad limitada y personas adultas mayores, suficiente; “tampoco tiene infraestructura de conectividad entre sistemas de movilidad o hay escaleras descompuestas en prácticamente cada estación que visitamos. La realidad no requiere de más diagnóstico que enfrentarse a ello todos los días en sus trayectos. Ése es el paisaje en el Sistema de Transporte Colectivo. Ése es el diagnóstico”.

“Por ello, es necesario revertir la normalidad deficiente, implementando mecanismos efectivos que permitan verificar desde una perspectiva más amplia la forma de operar, de ofrecer servicios de calidad, de control del mantenimiento al material rodante así como a las estaciones y demás elementos esenciales para el funcionamiento del Metro”, finalizó.