Prevén fraude en elección del SUTCDMX a manos de actual dirigencia y con anuencia de Mancera
- Serias irregularidades en el padrón de trabajadores
- Órganos internos y actual dirigencia del SUTGCDMX involucrados
- Buscan subsanar irregularidades ante TFCA (A tres días)
A escasos cuatro días de que se celebre la elección del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México, el próximo jueves, prevalecen las irregularidades en el proceso, en las que se advierte la mano de la propia dirigencia sindical actual, ligada incluso con Miguel Ángel Mancera y orquestadas por Hugo Alonso, candidato de la Planilla Azul.
Una de las anomalías se refiere al padrón de trabajadores, que debió ser entregado a los dos contendientes al momento de sus registro, el 23 de diciembre, pero se hizo llegar hasta el sábado 4 de enero, todo ese tiempo, se aprovechó del periodo vacacional para facilitar las ocultas triquiñuelas.
Llama la atención que ese sábado se citó a los participantes; Hugo Alonso y Armando Bautista, por orden alfabético; para hacer una revisión consensuada del padrón, lo que no ocurrió, pues claramente se dejó ver qué se intenta imponer listados y color de casillas a favor de Alonso, toda vez que hoy en día, Hugo Alfredo Alonso Ortiz, ocupa la Vicepresidencia del propio Sindicato y es Secretario General en funciones, de la Sección 1, a lo que según los estatutos, debería renunciar antes de intentar participar en el proceso.
Destaca que antes de iniciar el proceso se debía hacer del conocimiento del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje (TFCA), pues es el organismo que debe validar el proceso; ello no ocurrió pues el tribunal también se encontraba de vacaciones.
Por otro lado, al amparo de la ilegalidad, durante las vacaciones y de manera unilateral; se modificó el estatuto sin hacerse públicas las nuevas disposiciones, únicamente se entregó el nuevo documento a los afines de Alonso.
Lo anterior sucede con la evidente anuencia de Héctor Castelán, quien ocupa la dirigencia sindical de manera interina tras la remoción de Juan Ayala.
Este “estratégico” enroque se operó por Miguel Ángel Vázquez Reyes, cercano a Mancera, Ayala y Castelán, es decir, el cambio fue cosmético.
Fuentes internas revelan que mientras ello ocurría, Alonso adoctrinó a sus huestes para voltear la espalda a Ayala para respaldar a Castelán, en una clara actitud de traición. “Muera el Rey, viva el Rey”.
Por si eso fuera poco, la convocatoria para los interesados debió publicarse en medios comunicación, pero tampoco se realizó.
Todas las formalidades necesarias para dar solidez al proceso, fueron desdeñadas inescrupulosamente.