RAÚL TORRES, DIPUTADO MIGRANTE, PROPONE QUE INMUEBLES ASEGURADOS AL CRIMEN ORGANIZADO SEAN REFUGIOS TEMPORALES PARA MIGRANTES CHILANGOS DEPORTADOS DESDE EL EXTRANJERO
El diputado migrante Raúl Torres Guerrero acudirá a la Fiscalía General de Justicia CDMX, para solicitar que los inmuebles como casas, residencias, bodegas o edificios confiscados al crimen organizado, sean parte de una red de albergues para personas deportadas del extranjero o que regresan de forma voluntaria y sin el éxito deseado luego de su travesía.
“Y de la mano con la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad, se brinden las garantías necesarias para una estancia cálida. Que las personas que regresan gocen de un refugio, alimento y vestimenta, además, estos lugares sean un espacio para el desarrollo de sus hijos, ya que muchos infantes no tienen escuela porque sus papeles están extraviados”.
Raúl Torres agregó que, la idea surge luego de que muchos chilangos que regresan de Estados Unidos o de Canadá, lo han contactado para expresarle la necesidad de contar con espacios para su permanencia y resguardo para sus familias.
“Son deportados con la ilusión destrozada y el poco dinero como remesa que enviaron a la CDMX para sus familias, se gastó y no hubo ahorros, ellos pagan renta o tienen hijos que mantener, pero sin dinero y sin ahorros es difícil; es momento de apoyarlos con vivienda que la Fiscalía tiene bajo su resguardo y puede ayudar”.
El legislador recordó que por todas las vías ha intentado tener comunicación con el Gobierno central para crear opciones de ayuda a los migrantes chilangos, pero la “cerrazón” se ha apoderado de la autoridad.
“Desde que se dieron cuenta que en el extranjero, López Obrador ya no es atractivo y ni le interesa a la comunidad de connacionales, el gobierno federal y de la CDMX han dejado de ver por nuestros chilangos”.
El panista y único diputado en la historia votado desde el extranjero, mencionó que la fiscal Ernestina Gogoy tiene la oportunidad de “poner un granito de arena” a la comunidad migrante que llega a la CDMX.
“Los cateos que realizan y la confiscación de inmuebles que muchas veces sólo tienen sellos y están abandonados, pueden ser espacios para que los migrantes que regresan a la Ciudad vivan y convivan con sus familias”.
Ahí, puede entrar el Gobierno local en brindar educación, alimento, servicios de salud y atención psicológica. “Se trata de darles un trato digno y sientan que regresar a la capital es sinónimo de solidaridad”.