INVERTIR EN LA EDUCACIÓN DE LAS PERSONAS QUE VIVEN EN LA CALLE REDUCIRÁ LA BRECHA DE DESIGUALDAD SOCIAL: SESMA SUÁREZ

• De acuerdo al Censo de Poblaciones Callejeras en la Ciudad de México hay alrededor de 7 mil personas integrantes de poblaciones callejeras

En el Día Internacional de la Educación, el coordinador de la Alianza Verde en el Congreso de la Ciudad de México, Jesús Sesma Suárez,destacó que impulsa una iniciativa para que el Gobierno local otorgue educación gratuita, digna y de calidad a las más de siete mil personas en situación de calle con el objetivo de reducir la brecha de desigualdad social y mejorar su calidad de vida.

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 24 de enero Día Internacional de la Educación, y este año el lema es “Invertir en las personas, priorizar la educación”, por lo que Sesma Suárez reconoció que el Gobierno capitalino ha apoyado dicho sector de la población instalando comederos públicos gratuitos y con hogares temporales y permanentes, sin embargo, ninguna de estas acciones contempla el otorgar una educación digna y de calidad, la cual consideró, es la solución para mejorar la calidad de vida de estas personas.

Por lo anterior, el congresista explicó que su iniciativa reforma y adiciona la Ley Constitucional de Derechos Humanos y sus garantías de la Ciudad de México para que el Gobierno de la Ciudad garantice el derecho a la educación gratuita, digna y de calidad para las personas en situación de calle, mediante la generación de políticas públicas de atención preferente, prioritaria y especializada que les permita alcanzar un estado de bienestar.

Convencido de que la educación es el factor más importante para generar cambios significativos en la sociedad, el coordinador de la Alianza Verde en el Congreso de la Ciudad de México, Jesús Sesma Suárez, confía que en el siguiente periodo ordinario de sesiones se apruebe su propuesta legislativa ya que las personas que viven en las calles de la Ciudad de México viven en un estado de abandono social sin acceso a comida ni servicios de salud y mucho menos a una educación de calidad que les permita acceder a una fuente de empleo para reincorporarse a la vida productiva y mejorar su condición de vida.